Nuestra Historia

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El Centro Betel fue fundado por una mujer con una gran visión y perseverancia.

María Bolet, cubana y misionera, sentía la llamada de Dios para llevar el evangelio y enseñar Su Palabra a los españoles, pero, después de pocos años de estar en España, tuvo que salir por no haber libertad religiosa. ¡Eso no la desvió de su propósito!

Empezó una escuela bíblica en Tánger para chicas españolas y luego la trasladó de Tánger a Francia cerca de la frontera de España, para que las chicas españolas pudieran asistir y prepararse para servir en su país.

Tan pronto llegó la ley de la libertad religiosa a España,  María y su colaboradora empezaron a buscar una propiedad adecuada que se prestaría para tener la escuela bíblica durante los meses de invierno y  campamentos bíblicos para niños y jóvenes en el verano. 

 Entre tanto,  alquilaron una propiedad para campamentos en La Granja por dos veranos.  Fue en el segundo verano de campamentos, en el año 1968, cuando el dueño de la tienda donde solían comprar los comestibles para los campamentos, les comunicó que había una propiedad en venta allí mismo en La Granja.

Nada mas ver la propiedad con sus tres edificios, jardines y el campo de juego, María exclamó, “¡Esta es!”, pero, ¿ cómo pagarla, sin fondos?. El pueblo de Dios se unió en oración y en una manera maravillosa, el Señor proveyó por medio de donativos de muchos países. 

Como en Tánger y en Francia, María llamó a esta nueva propiedad  “Betel” (que significa Casa de Dios).

¡Cuántas señoritas fueron enseñadas en los inviernos y cuántos niños y jóvenes pasaron por los campamentos en los veranos durante los siguientes nueve años!  

No había suficiente sitio, y  con la ayuda de Dios, se construyo un edificio nuevo de sótano y tres plantas. También se aumentó el equipo,  vino otra misionera un poco antes de edificar el nuevo edificio.  

Los ministerios se aumentaron, ya que las iglesias, misioneros o grupos de jóvenes podían tener  sus retiros y conferencias bíblicas allí.

Pocos años después de terminar el nuevo edificio,  la salud de María que estaba fallando, y ella y su compañera de muchos años, salieron de Betel y se trasladaron a Barcelona.  

Sin embargo el Señor abrió aún más las puertas del ministerio, y el propósito por el cual fue comprado la propiedad, “el de proclamar el Evangelio y enseñar la Palabra de Dios” se mantuvo siempre. 

Por medio de un equipo fijo y muchos voluntarios, la obra creció; entrenando maestros de escuelas dominicales, produciendo materiales de enseñanza Bíblica para distribuir  a las iglesias y  clases Bíblicas locales, además de los retiros y aún más campamentos.  

También se edificó otro nuevo edificio para acomodar el crecimiento  de estos ministerios.

El año 2018 marcó el  50 aniversario de Betel. ¡Cincuenta años viendo la fidelidad y la provisión de Dios!  

Es imposible saber cuántos cientos de niños, jóvenes y adultos han sido impactados y cambiados por la Palabra de Dios en estos 50 años  en este sitio. 

Que Betel sea siempre la “casa de Dios” donde Su Palabra sea mantenida en alto, como una antorcha en un mundo de tinieblas.